domingo 27 de marzo de 2011

Fringe: Larga vida y prosperidad

Muchos os habréis estado preguntando que qué pasaba en Almanaque de Otoño, que se movía menos que los ojos de Espinete. Pues me confieso: desde el último 'post' he estado conteniendo la respiración, con los dedos índice y pulgar de la mano derecha apretando mi protuberancia nasal y los cachetes más inflados que Dizzy Gillespie. El motivo no ha sido otro que mi exhaustivo análisis de los índices de audiencia de Fringe. Desde el cambio de horario al viernes de la muerte lenta no he parado de hacer cábalas, complejas ecuaciones numéricas, calculando VANs y TIRs, haciendo proyecciones a interés compuesto. ¿Y todo para qué? Para predecir si Fox iba a cancelar una de mis series favoritas de los últimos tiempos o no. Pero el pasado 24 de marzo Fox hizo el comunicado oficial: "Fringe renovada para una cuarta temporada".


Os parecerá la noticia baladí (y ciertamente lo es), pero mi felicidad del año que viene dependía en gran medida de esa decisión. Y es que Fringe, a lo tonto, a lo tonto, se ha ido apoderando de nuestros corazones y ofrece hoy día algunos de los más grandes momentos televisivos. Tras el vacío existencial que me provocó la cancelación de Rubicon (todavía tengo sueños en los que imagino que alguna otra cadena retomará la serie como hizo TNT con Southland, otra de la que ya hablaremos por aquí dentro de poco), me producía perpetua lástima simplemente pensar que Fringe no acabaría como estaba previsto. Una serie que está pensada, según sus creadores, para seis u ocho temporadas, cercenada en tres. No se daba abasto. El amigo J. J. Abrams llegó a amenazar a Fox diciendo que o se resolvía pronto la renovación del 'show' o se vería "muy presionado" para cerrar el hilo argumental en los pocos episodios que quedaban por grabar. Pero ya podemos respirar tranquilos, fans de todo el mundo.


¿Por qué se ha hecho de rogar esta decisión? Fringe es una serie muy cara de producir. No quiero exponer el motivo porque me consta que muchos no la habéis visto y uno de los objetivos de esta entrada es que os animéis a verla, pero simplemente tenéis que saber que, como se decía en uno de los episodios de la primera temporada, hay más de uno de cada, y eso implica que cada dolar hay que duplicarlo en esta ambiciosa serie. Y las audiencias estaban bajando en picado desde que empezó la tercera temporada. ¿Acaso era peor? ¿No cumplía las expectativas marcadas tras el impactante final de la segunda? Nada de eso. Todo lo contrario. Pero Fringe ha pasado de ser una serie episódica al estilo de Expediente X a convertirse en una cosmogonía al más puro estilo de Perdidos. Ya existe la Fringepedia, con un grado de friquismo me atrevería a decir que superior al de los 'losties'.


Y creo que ha sido este fanatismo el que ha impulsado a la cadena a renovar la serie, que incluso pasando su emisión a los conflictivos viernes ha sabido mantener el mínimo nivel requerido (alrededor de 4 millones de espectadores) sabedores de que el final de la tercera temporada puede dejar a mucha gente boquiabierta y relanzar las audiencias. Y yo, que me quiero unir a esos 'frikies' que han salvado con su contumacia a una serie tan compleja de la quema, os conmino a que empecéis a ver Fringe. Me consta que Susu ya ha empezado. No os arrepentiréis. ¡Larga vida y prosperidad!

7 comentarios:

Daniel Ruiz García dijo...

Pues yo, amigo, estoy encantado con Carnivale, de la que me dijiste que te habías zampado la primera temporada. Me parece un serión, un cruce imposible entre el "Freaks" de Browning y "Twin Peaks". Adorable para los que sentimos debilidad por los monstruos.

Vidal dijo...

¿Has visto ya "Bored to death", Cuchi? Es una serie muy tú.

Fran G. Matute dijo...

Está en la recámara... Y sí, tiene pinta de ser muy mía... muy Wes Anderson... ;)

Anónimo dijo...

En el mismo pecado está la penitencia.

Ojalá Dios os perdone porque YO NO.

Colectivo juan de madre dijo...

Atraídos por esa portada de "El libro de los vivos", hemos descubierto este almanaque de otoño. Aún no lo he recorrido a fondo, pero, de primeras, nos ha parecido una maravilla que el libro comparta espacio con esa canción de los kinks; y, aún más, con vuestra adoración por Fringe. Por aquí aún andamos visionando el final de la 2ª temporada: Fascinante. La mano de Abrams y los suyos, nos resulta, en general, un faro del que aprender diariamente.
Un saludo.

Fran G. Matute dijo...

Estamos terminando "El libro de los vivos" (aviso que nos está encantando) y pronto aparecerá reseña en el blog literario en el que participo: "Estado Crítico".

Si tienes tiempo, búcea por este mi humilde "Almanaque de Otoño", ya que, leyendo tu libro, percibo que tenemos muchas afinidades culturales, y no sólo Fringe o el cuarto disco de los Kinks... ;)

Gracias por pasarte por aquí!

Fran G. Matute dijo...

El viernes pasado terminó la tercera temporada de "Fringe"... WTF?????????????????

Yes! Yes! Yes! It's My Autumn Almanac!