
Sólo ha habido una excepción clara a esta regla (ha habido más, pero bueno): Expediente X (1993-2002). Sí, una serie de ciencia-ficción que en verdad contaba un romance encubierto e imposible. Para los que no sepan de qué va Fringe, diremos que es una serie de ciencia-ficción que en verdad cuenta un romance encubierto e imposible. Bajo estas claras premisas, y asumiendo que el gusto de los americanos no haya cambiado desde 2002 hasta ahora, el cambio de horario de la serie creada por J. J. Abrams, Alex Kurtzman y Roberto Orci no debería suponer otra cosa que el relanzamiento a nivel popular de la misma.
Pero en mi humilde opinión, Fringe no tiene nada que ver con Expediente X. La serie de Abrams es retorcida como pocas, con dos primeras temporadas ejemplares que han ido de menos a más de forma meteórica, con unos personajes de ensueño a los que se les coge cariño en un periquete (ese Walter Bishop, interpretado excepcionalmente por John Noble, cuando se pone juguetón...). No queremos destapar ninguno de los misterios que ya han sido desvelados, pero baste decir que Fringe no se contenta con ser una serie puramente episódica. En su fuero interno hay una historia subyacente (¿o deberíamos decir paralela?) que vertebra todo lo que vemos en la pantalla. Al espectador se le recompensa con pepitas de oro que los creadores de este monstruo de dos cabezas van dejando escondidas por los planos de cada capítulo.
Sí, Expediente X fue un pelotazo pero carecía de la malicia y el retorcimiento de los planteamientos de Fringe. Y, por supuesto, su personaje femenino no tenía nada que ver con esa sugerente Olivia Dunham (pedazo de descubrimiento Anna Torv), que es el alma de la fiesta. Ah, sí, luego hay un tal Peter Bishop (descafeinado pero efectivo Joshua Jackson) que es, aunque no lo sepáis muchos de vosotros, el engranaje que mueve todas las subhistorias de uno de los seriales más impactantes que ha dado en los últimos años la televisión.
Sin ánimo de ser pájaro de mal agüero, auguro un final incierto a Fringe precisamente por este cambio de horario. No es, desgraciadamente, una serie de masas. Es una pequeña joya de entretenimiento cerebral, como lo fue Lost (2004-2010) en su día. Mañana lo comprobaremos. Estaremos atentos a la audiencia. Veremos si entre todos nos hemos cargado una de las mejores series de televisión de todos los tiempos o si es el momento de que Fringe sea conocida y disfrutada por todo el mundo. Como se decía en una famosa serie: "la verdad está ahí fuera".
jueves, 20 de enero de 2011
Fringe Vs. "The Friday Night Death Slot"
Mañana viernes la serie Fringe (2008-¿?) se enfrenta al mayor de sus múltiples misterios: sobrevivir al cambio de horario en los EE.UU. Sobrevivir a "la maldición del viernes por la noche". Cuenta la leyenda que el paso previo a la cancelación de una serie de televisión es que la cadena que la emite cambie su horario al del viernes por la noche. Dicen los sociólogos (y ellos saben de todo, ¿verdad?) que en ese horario no hay ni dIOS viendo la tele porque la gente está de parranda y el perfil del televidente que se queda en casa descansando no está por la labor de que le bombardeen el cerebro con historias para no dormir.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Yes! Yes! Yes! It's My Autumn Almanac!
2 comentarios:
Veo que la polémica expuesta ha causado pocos estragos...
Para quién le pueda interesar, el episodio emitido el viernes pasado ("The Firefly") ha sido un capítulo muy potente, con estrella invitada incluida (el gran Christopher Lloyd en un papel inusualmente dramático) que ha conseguido incrementar la audiencia media.
Esperemos que esto no sea un espejismo y tenga, al final, que comerme mis negativos pensamientos. Espero que este sea el comienzo de una bonita amistad entre "Fringe" y los viernes por la noche...
Ahí me has dado en el punto débil, Fran G.
Ayer mismo vi el primer capítulo de Fringe obligado por mi compañero de piso y a mí, grandísimo admirador de Expediente X, me pareció una copia barata. Me fío de tu buen gusto y supongo que tendrás razón en eso de que las dos primeras temporadas van aumentando en calidad. Pero decir que Olivia Dunham es mejor que Dana Scully.... ¡hasta ahí podríamos llegar!, eso sí que no.
Expediente X lo que tenía era la conjunción perfecta y perfectamente cervantina de dos personajes opuestos que acaban siéndolo no tanto. No sé si los de Fringe copiarán también ese aspecto, supongo que sí, pero algo me huele a que no lo harán tan bien. Pero claro, yo no soy objetivo.
Publicar un comentario en la entrada