
Pero es que hay más. En "Tropical Malady" tenemos historias de chamanes, de transmigraciones, de vacas, de monos que hablan, de soldados, de la jungla tailandesa y sus mosquitos enormes, de fábulas, de karaokes... hijoputa... ¡¡¡lo mismo que en "Uncle Boonmee que recuerda sus vidas pasadas"!!! Así que gracias a esto he podido contextualizar mejor de qué va el cine de nuestro tailandés favorito. Y me imagino que cuando vea "Syndromes and a century" (2006) lo entenderé todo mucho más.

Al margen del trauma temático (o mejor dicho, inconográfico) que me ha supuesto darme cuenta de que el cine de Apichatpong va siempre de lo mismo pero contado de formas o sensaciones distintas, lo cierto es que "Tropical Malady" es una cinta mucho más potente que "Uncle Boonmee...". Cuenta la historia de un soldado que conoce a un lugareño del que se enamora. Comienza así una bonita relación entre los dos, con sus momentos en el campo y sus momentos en la ciudad, que se corta abruptamente para pasar a contarnos una suerte de fábula. La de un soldado perdido en la jungla que es acechado por un espíritu maligno en forma de tigre. Esta segunda parte, prácticamente silente, es una mezcla entre "Acorralado" (Ted Kotcheff, 1982) y "Depredador" (John McTiernan, 1987) pero como si las hubiera filmado Kurosawa.

Tanto los tortolitos de la primera parte como el soldado y el espíritu (cuando tiene forma humana) de la segunda son los mismos protagonistas, así que la parte más onírica es como un microrrelato derivado de la primera parte. Y algo así parece que es "Uncle Boonmee...": un microrrelato surgido de "Tropical Malady". Pero ésta es una película que me parece mucho más espectacular, tanto visual como temáticamente, que comparte muchos de los elementos que destacábamos en "Uncle Boonmee...". El gusto por el sonido, los encuadres, los largos planos-secuencias, los parcos diálogos, el retrato virtuoso de la naturaleza... son como marcas de la casa. Pero ambas películas son bien distintas.

De alguna manera podríamos hacer el siguiente paralelismo, tomando como referencia la obra de otro grande de la cinematografía oriental: el surcoreano Kim Ki-duk. Podríamos llegar a afirmar que "Uncle Boonmee..." es a la filmografía de Apichatpong lo que "Primavera, verano, otoño, invierno... y primavera" (2003) es para Ki-duk; mientras que "Tropical Malady" sería el equivalente a "La isla" (2000). Hay entre ambas una evolución estilística, una búsqueda por lo abstracto, pero hay también una pérdida de espontaneidad por el camino.

Por eso mismo me ha parecido "Tropical Malady" una peli mucho más certera que "Uncle Boonmee...". Es un film novedoso y tremendamente original. Sesudo, visual y de narración contenida en la que la imagen habla por sí sola y hace que fluya la historia a través de los detalles, los suspiros, las miradas, el roce... y esa sutileza se convierte en pesadilla en la segunda parte, en la que la angustia y el miedo pillan por sorpresa al espectador que se ve transportado a un lugar imaginario en el que las almas cobran vida. Un cuento hecho realidad gracias al talento de un verdadero visionario. Va a resultar que Apichatpong Weerasetakhul es un genio de verdad y no sólo un auteur de moda con nombre impronunciable. Ahora sí, Apichatpong. Ahora sí...
4 comentarios:
Uncle Boonmee es una pieza más que forma parte en primer lugar de un todo llamado Primitive y después, como bien comentas, puesta en relación con la obra constantemente en movimiento del tailandés ya que no porque termina su película finaliza la misma, ya que toma otros derroteros e interpretaciones, e incluso cambia la perspectiva global que se tiene vista una vez, gracias a los diálogos entre ellas.
Es un cineasta descomunal, inabarcable e incomparable (qué bien lo vio Erice en Cannes), y no me parece justo compararle a un autor bastante menor como es Kim Ki Duk, y sí lo entroncaría con otro de los grandes del cine asiático actual Tsa Ming Liang, que padece el mismo "problema" que Apichatpong citado antes, hay que ver toda su obra para tratar de comprender la belleza tan particular que encierran.
Amigo Pablo, no pretendía comparar su cine con Ki-Duk, sino con el significado, dentro de su obra, de dos películas muy famosas del mismo. Una brutal, original y arrolladora y otra posterior más educada, reflexiva y contemplativa, como me parece que es el tránsito entre "Tropical Malady" y "Uncle Boonmee...".
La verdad es que carezco de elementos de juicio para valorar la obra de Apichatpong (tengo que ver el resto de su obra) pero el otro día salía en El Mundo una entrevista suya eligiendo una escena del cine de Tsa Ming Liang, que por lo que he leído se me antoja muy similar. No he visto ninguna peli suya pero haré lo posible por ponerme al día...
Ah vale, Fran, te entendí mal entonces, culpa mía.
Visto así, estás en lo cierto, sí, sobre todo porque es casi el único referente de cine asiático que tenemos que haya estrenado bastante aquí, y apenas hemos tenido la suerte de ver otros de esta generación con los que identificarlos o relacionarlos.
apichanpún berasetapúl
asi lo digo yo.
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