domingo 14 de noviembre de 2010

Níquel Odeón: Una Pandilla De Lunáticos

Una cinta de VHS que gasté hasta la saciedad. Frases que repetía una y otra vez ("Lo apuntaré en mi informe", "Yo puedo detener las aguas"...). Eso representa para mí esta magnífica comedia del ya olvidado Howard Zieff. "Una pandilla de lunáticos" (The Dream Team, 1989) también me retrotrae a una época en la que grabar películas de la tele era casi un deporte. Un deporte al que jugaba con el amigo Nacho Conte y fue él precisamente quién me descubrió esta película que recuerdo con placer inusitado de adolescente.


La historia de "Una pandilla de lunáticos" es, como se suele decir, sencilla: cuatro pirados de un siquiátrico de Nueva Jersey (interpretados magistralmente por Michael Keaton, Christopher Lloyd, el gran Peter Boyle y Stephen Furst) consiguen convencer al Dr. Weitzman (Dennis Boutsikaris) para que los deje asistir a un partido de béisbol de los Yankees, con tan mala fortuna que de camino al partido se topan con dos maleantes que atacan al Doctor dejando a los cuatro pirados solos y abandonados en la gran ciudad.


La sucesión de gags es permanente y el choque de "personalidades" es de lo más divertido de la película. El personaje de Keaton es tremendamente violento y chulesco y es, de alguna forma, el lider de la banda. Por su parte, Christopher Lloyd (el famoso Doc Emmet Brown de "Regreso al futuro") se pega toda la película creyéndose un doctor y apuntando todo lo malo que hacen sus compañeros en una libreta. Luego está un genial Peter Boyle que se cree que es Jesucristo. Y el más desequilibrado de todos es el personaje de Stephen Furst que sólo dice frases de un locutor de béisbol. Y una última curiosidad del casting es que la chica de la película era la gran Lorraine Bracco, que luego alcanzó fama y prestigio gracias a Scorsese y sobre todo a The Sopranos.


La moraleja de la película (si es que hay que buscarle alguna) es que los cuatro locos terminarán topándose en Nueva York con gente mucho más loca que ellos, desdibujándose así esa fina lina entre los que se supone que están cuerdos (y transitan libre e impunemente por las calles de una gran ciudad) y los que la sociedad ha decidido que deben estar confinados en una institución mental para evitar que hagan daño a los demás o a sí mismos.


Tras los mandos de esta desternillante (y creo que muy olvidada) película estaba Howard Zieff, que para finales de los 80 era un reputado director de comedias con una filmografía muy breve en la que encontramos títulos como "Combate de fondo" (1979), "La recluta Benjamin" (1980) y "Mi chica" (1991). Es cierto que Zieff nunca fue un directo de prestigio y que, fundamentalmente, era un artesano que rodaba guiones por encargo pero es justo recordar que su carrera fue truncada en su momento de mayor éxito comercial por culpa del Parkinson. Así que nunca sabremos a ciencia cierta si Zieff hubiera sido capaz de consolidar su filmografía durante los 90 pero en cualquier caso nos dejó para el recuerdo esta maravillosa "Una pandilla de lunáticos" que bien merece ser rescatada del vetusto VHS y pasarla al DVD...

2 comentarios:

Porerror dijo...

Grande... no la llegué a ver, pero reconozco la época que enmarcas y me siento plenamente identificado?

Y qué me dices de grabar pelis de los Hermanos Marx de la tele en VHS?

Fran G. Matute dijo...

Qué te voy a decir. Grabar pelis de la TV era uno de los grandes entretenimientos que existían: analizar la programación, buscar huecos en las cintas, decidir si grabar en Lp o Sp, ponerle luego las pegatinitas, comprar carátulas y fundas... y luego estaba programar el video para pillar esas pelis tan magníficas que ponía La 2 en VOSE a altas horas de la madrugada, los ciclos de Hitchcock, Hermanos Marx, Eastwood, Cary Grant...

El poco (o mucho) romanticismo que tenía aquéllo se ha perdido hoy día gracias a Internet. No es que lo eche de menos (ahora conseguir una peli es mucho más fácil y no hace falta apilarlas ni almacenarlas en cintas monstruosamente grandes y frágiles), pero sin duda fue una época de formación y descubrimiento cómo pocas...

Y los Hermanos Marx, ya sabes, "unos genios"...

Yes! Yes! Yes! It's My Autumn Almanac!