domingo, 7 de febrero de 2010

París: En 3 Canciones...

"¿No resulta increíble? Así que tenemos dinero de sobra para construir embajadas en países donde no las quieren como Francia y Francia del Norte, y aquí en Estados Unidos, dónde las necesitamos, somos demasiado tacaños como para construirlas..."
Chris Peterson.



Pues sí, queridos lectores. Vengo de Francia del Norte. Más concretamente de París. Y no, no he encontrado la embajada de Estados Unidos. Pero no por ello ha caído mi viaje en saco roto. Tenía ganas de reencontrarme con la capital francesa, odiada y admirada a partes iguales desde la adolescencia. Déjenme que les exponga mis confusos sentimientos con 3 canciones que espero sean de su agrado. Espero también no desafinar mucho...

Canción 1: "Give Paris One More Chance" de Jonathan Richman.


Ya lo decía el bardo de Nueva Inglaterra: "Dale a París una nueva oportunidad". Y se la he dado. Hace mil años que visité la ciudad y mi recuerdo no podía ser peor. Calles insulsas, monumentos manidos por el cliché de un supuesto romanticismo a todas luces perdido y esos odiosos parisinos con sus aires de grandeza... sólo se salvaron de la criba las inabarcables y majestuosas pinacotecas que aquélla ingrata ciudad poseía injustamente.

De esa guisa mental me planté el pasado fin de semana en París. Y qué grata sorpresa al recibir una sensación totalmente opuesta. Ya no son los parisinos desagradables o maleducados. De hecho, son todo lo contrario. Amables, serviciales... ¿Y qué decir de sus calles? Llenas de vida, de luz (aun cuando estaba lloviendo)... Sus monumentos orgullosos observan el paso del tiempo y de los turistas con humildad, sabedores de haber sido testigos de los más grandes logros humanos: la Libertad con mayúsculas. Cada rincón rezuma Historia con mayúsculas y está dedicado a un poeta, a un pintor, a un estadista... Estos tios saben lo que se hacen... Y si lo decía Jonathan Richman, que tanto amaba su Nueva Inglaterra natal, ¿quién soy yo para decir lo contrario?.

Canción 2: "Paris 1919" de John Cale.


No podía ser de otra forma. La canción que daba título (y sentido) a la obra maestra del galés John Cale me ha ido acompañando todo el viaje. Esa recreación sonora del París de principios del Siglo XX es la mejor música de fondo para deambular por los Jardines de Luxemburgo, los Campos Elíseos, Las Tullerías (ese interdicto instrumental que incluye el tema en cuestión)... "eficiencia, eficiencia", cantaba John Cale. Y uno puede fantasear con la construcción del París moderno, industrial, avant-garde...

Canción 3: "Where Do You Go To (My Lovely)?" de Peter Sarstedt


Por mucho que le duela a los franceses, la mejor chanson del pop no la ha facturado ningún galo, sino un inglés con orígenes hindúes que imitó a la perfección el estilo de Jacques Brel y Serge Gainsbourg con esta canción. Resulta casi imposible pasear por el Bulevard de Saint-Michel sin tararear esa pegadiza intro con acordeón que te retrotrae irremediablemente a los tiempos en los que Montmartre fue la cuna del arte, de la bohemia, de la vanguardia...

Pero cantamos este tema con nostalgia. Nuestra "My Lovely" es la propia París, que va perdiendo poco a poco esa luminosidad que el pasado le dio y que el presente le borra sin poder evitar el desgaste.

Digamos que hemos llegado tarde a su época de esplendor pero eso no quiere decir que París se encuentre en su decadencia. Digamos que nos hemos redimido con París, pero no por ello vamos a exagerar en las alabanzas. Digamos que París vive más de su pasado que de su presente, pero como dijo el sabio: "Siempre nos quedará París".

6 comentarios:

Porerror dijo...

Me parece genial, illo!!! Quizá me atrevo a resumir tu post en un "Paris: ni tanto ni tan calvo". Yo también la tenía un poco vetada (tendrá algo que ver el hecho de que la última vez que había ido no tenía un chavo, vivía en el quinto culo y estaba muy cansado?). Sin embargo, en los últimos 5 años he tenido la inmensa suerte de ir varias veces y me he reconciliado totalmente con la ciudad. La verdad es que en su época de esplendor París debió ser la hostia (sobre todo comparado con otras cosas...)

Por cierto, geniales las canciones...

Fran G. Matute dijo...

Efectivamente, has dado en el clavo. La verdad que no es lo mismo ir a París con una mochila y una lata de raviolis que con una maleta y la posibilidad de ir a algunos restaurantes molones...

¿Será que París no es una ciudad para tiesos?

Vidal dijo...

Lo que digas, Cuchi, pero en el fondo todos sabemos que a tí la canción que de verdad te gusta es "Una calle de París", de Duncan Dhu...

Fran G. Matute dijo...

Jajaja... como me conoces... pero ya puestos prefiero "Lobo Hombre en París" de La Unión...

Riggy dijo...

A lo mejor nos cruzamos...

Cuando me instalé hace cuatro meses, mi primera impresión fue la de una ciudad bastante hostil, pero una vez que te vas haciendo a ella, es una maravilla que nunca terminas de descubrir enteramente. En cualquier caso, eso que decía Hemingway de que en París había sido "muy pobre y muy feliz" ahora mismo sería imposible, ahí tenéis razón.

Por cierto, fantástica la primera canción, no la conocía. Efectivamente, yo también canto la de Peter Sarstedt cuando voy por el Boul'Mich, y miro las casas imaginándome cuál sería el apartamento.

Aunque para banda sonora parisina, yo voy con Françoise Hardy y Sylvie Vartan. Canela, que dirían por ahí. Espero que entre monumentos tuvieras tiempo de pasarte por "Crocodisc", y si no, la próxima vez es cita obligada.

Fran G. Matute dijo...

No tuve tiempo de tiendas, amigo Riggy... pero me lo apunto para la próxima!

Yes! Yes! Yes! It's My Autumn Almanac!