martes, 23 de febrero de 2010

El Selu, Ese Poeta

"Cada uno tiene sus gustos"
José Luis García Cossío

Hay quién me tacha de anti-poeta. Y no le falta razón. No me gusta la poesía. O al menos lo que se vende en las tiendas como poesía. No me gustan los poetas. Son demasiado “sufridos” o “sensibles” para mí. La única forma de “poesía” que tolero es a través de las letras de las canciones. Ya se sabe que con música todo entra mejor. Pero antes de lanzar juicios de valor, quizás habría que aclarar qué entendemos por “poesía”. Muchas veces se dice “este tío es un poeta”, y lo mismo nos estamos refiriendo a Messi o a CR9.


Es en esa dimensión de “poesía” en la que me muevo ahora. Porque quiero hablaros del que considero el más grande poeta de este país: José Luis García Cossío. "El Selu". Y esto lo digo con la boca llena. Si a un poeta se le define por su dominio del lenguaje (el que cada uno utilice), por su certera mirada a lo que nos rodea, por su elaborada puesta en escena, por transmitir sentimientos (ya sean de amor, de tristeza o felicidad), no existe, a mi juicio, artista más completo en el panorama nacional.

Siempre se ha dicho que hacer reír es más difícil que hacer llorar. Lo decía Jack Lemmon, al que casi nunca le dieron un premio por sus papeles humorísticos. Lo decía Billy Wilder, al que casi nunca premiaron por sus inteligentes y sofisticadas comedias. Por eso identificamos que la poesía del Selu es aun más desafiante si cabe. Conseguir una sonrisa con ingenio es, por tanto, el mayor logro al que puede aspirar un poeta.


El Selu lleva años ofreciéndonos su repertorio. Cada mes de febrero se le espera en el Teatro Falla. Y nunca defrauda. Siempre con su “tipo” elaborado, con su detallista análisis de la realidad gaditana. El Selu es el Ray Davies de Cádiz. El escritor por excelencia de su cotidianeidad y de su costumbrismo. Hay que vivir allí para pillar todos los detalles que narra el Selu. O mejor dicho, hay que “ser de allí”, para entrar en total sintonía con su dicción, sus movimientos, su interpretación, en definitiva, de lo que son los gaditanos en todas sus formas y colores.

Escuchando al Selu le entran a uno ganas de empadronarse en la Tacita de Plata, para tener así un embajador de tanto talento. El humor es el arma más poderosa que existe. El humor es lo que mantiene viva a una población bañada en desempleo. En Cádiz la vida va a otro ritmo. Va al ritmo de los cuplés y los popurrís del Selu, de sus borrachos, de sus marujas, de sus enteraos, de sus lacios… de todos esos personajes que uno se encuentra nada más poner un pie en la que posiblemente sea la ciudad más antigua de Europa.


Y es que resulta que lo que cuenta el Selu es todo verdad. Todos esos “tipos” existen en la ciudad. Todos esos lugares. Dentro de mil años, cuando alguien quiera conocer qué fue eso que llamaban Cádiz en el Siglo XX-XXI, cómo era la ciudad, cómo eran sus habitantes, su idiosincrasia, su cultura lingüística, culinaria, sus emblemas, sus políticos… cuando alguien quiera saber realmente lo que se cocía allí, nada mejor que las obras completas del Selu: poeta laureado...

"Iba por Canalejas... por la acera del muelle con una risa que me llegaba de oreja a oreja"

3 comentarios:

Porerror dijo...

¿Ahora te gusta el Carnaval? ¿Qué será lo próximo?... ¿El teatro?... ¿El vino tinto..?

Sobre poesía habría mucho que hablar... pero este post me ha gustado mucho. Sin ser mi autor favorito, tal vez el Selu sea el segundo favorito :) (después del Yuyu). Por cierto, jamás olvidaré cuando le pedí un autógrafo en el AVE.

Y una cosa que me ha gustado leer de tu post, no sé pensba que el Selu, a medida que ha ido cosechando éxitos a nivel regional y nacional se había ido apartando del localismo gaditano, no te parece?

Algo así como que sus personajes son cada vez menos específicamente gaditanos y más universales, lo cual me parece un halago.

Anónimo dijo...

Pumares, AMÉN.

Morrus.

Fran G. Matute dijo...

Yo creo que todos sus personajes, incluidos los últimos, son típicamente gaditanos... Otra cosa es que tengan elementos universales... Verás cuando vayamos a Cádiz juntos... ¿tienes pasaporte?

El Yuyu es otro monstruo de la poesía, más en la vena surrealista ¿no? ... Yo lo tengo en segundo lugar porque siempre me ha parecido un puntín más "obsceno" en su vocabulario y entiendo que su humor puede no llegar a ser del gusto de todo el mundo...

Yes! Yes! Yes! It's My Autumn Almanac!