miércoles, 26 de diciembre de 2007

La Piel Suave

Otro desazón del fin de semana: "La Piel Suave" (1964) de François Truffaut. Un auténtico truño sin sentido. La cosa va de un señor (en cierta forma, parecido al de la peli de Takashi Miike), casado, con sus niños absurdos, su vida absurda... que en un viaje de negocios conoce a una azafata muy mona y se queda colgadito. Y claro, tanto va el cántaro a la fuente que se la liga y se entera su señora que se enfada un montón y le pega un tiro en un café.

Aunque no soy un gran conocedor de la obra del señor Truffaut, ejemplo a seguir para culturetas y teóricos del medio, lo que sí puedo ofrecer son las sensaciones encontradas al ver esta película absolutamente exasperante. Acompañando todo lo bonito y currado que tiene la peli, formalmente hablando, se encuentra la nada más absoluta. La peli es, de todas formas, un claro ejemplo del típico estilo descriptivo de Truffaut, haciendo hincapié en el detalle de lo cotidiano y dejando que las acciones hablen por sí mismas.

Aparte de parecerme trasnochada (de la breve sinopsis que os he puesto os podéis hacer una idea de los malabares que habría que realizar para que saliese una peli medianamente interesante) y con un final de absoluto anticlimax (termina siendo como un telefilme), me pareció, curiosamente, pretenciosa. Truffaut intenta sonsacar una suerte de relevancia cósmica o moral a los actos del protagonista, dejando en un segundo plano (y tan plano) el personaje de la pobre azafata, que termina siendo un pelele consentido.

Considero que "La Piel Suave" debería ser retirada del mercado, que las feministas deberían odiarla y a Truffaut habría que colgarlo de la plaza mayor por semejante atrocidad. Un canto al tedio.

Eso sí, luego ví "El Último Metro" (1980) y me pareció tremenda.

Audition

Para celebrar la Noche Buena me metí entre pecho y espalda la peli "Audition" (1999) de Takashi Miike. Nunca había visto antes una peli de este director japonés tan de culto entre ciertos círculos con estómagos a prueba de acero, así que decidí quitarme la espinita viendo la que, a priori, es su película más famosa.
La trama era interesante: un señor de mediana edad se queda viudo y comienza a ver vacía su existencia. Su hijo le invita a conocer a otras mujeres y contraer de nuevo matrimonio. Este señor trabaja en una especie de productora de cine y televisión, por lo que le cuenta su intención de buscar una nueva esposa a su compañero y amigo de trabajo, al que se le ocurre la brillante idea de hacer un casting de mujeres con la excusa de participar en un serial televisivo.

Con todo esto, el film comienza siendo una película somnolienta, centrada en la soledad del protagonista, su estudio de los distintos curriculums, las pruebas en el casting... hasta que consigue dar con una chica que le atrae sobremanera. Como era de esperar, la chica no es verdaderamente lo que parece: se trata de una sádica despiadada con un rencor hacia los hombres arraigado desde la infancia.

La segunda parte del film es inenarrable: una serie de situaciones se suceden sin saber muy bien si se trata de un sueño o no y alguna que otra cosa grotesca. Tampoco quiero aquí revelar lo que se supone es el momento álgido de la peli, pero la cosa se pone mu rara y mu violenta.

El tema de ser raro y violento no es algo que me preocupe cuando veo una peli. Es más, suelo ser receptivo a esos conceptos, por aquello del que te sorprendan. Pero la sensación que me causó ver "Audition" fue verdaderamente de desazón. Y no precisamente por ese "momento álgido" del que hablaba antes y que la ha hecho famosa, sino por lo absolutamente VACÍA que es la peli.

Me pareció una tomadura de pelo, una peli hecha exclusivamente alrededor de una escena. De hecho, esa mezcolanza de la que hablaba antes entre sueño y vigilia me pareció una forma de mitigar la crudeza del "momento álgido". Con todo lo raro y violento que se las creía el señor Takashi, al final se me quedó a medio camino. Su rareza me hizo que la peli no sólo me pareciera un truño sino que además le quitó verismo a su violencia. Un despropósito.

viernes, 21 de diciembre de 2007

Discos Ocultos: John Prine

El primer disco de John Prine fue publicado por el sello Atlantic (que empezaba a ampliar su catálogo con artistas alejados del soul y el R&B que le dieron fama y prestigio durante la década de los 50-60) en 1971.


Con este disco como carta de presentación emergía un folkie distinto, en una época en la que surgían artistas con guitarra, armónicas al hombro y gorros de intelectual debajo de las piedras. La principal virtud de "John Prine" son sus canciones y sus arreglos. Alejado de ese folk meloso que se imponía en la Costa Oeste, la voz de John Prine suena limpia y sincera. Sus letras son desgarradoras, con la guerra de Vietnam y el mundo de las drogas de fondo (tremenda la frase de la canción "Sam Stone" cuando dice "There's a hole in daddy's arm, where all the money goes").

Por otra parte, los arreglos de las canciones que componen este primer disco dan mucho cuerpo a esas composiciones. No son arreglos orquestados, sino guitarras eléctricas, órganos, pedal-steels, baterías... en ocasiones con tintes country, lo que se agradece enormemente (algunos discos de folk terminan siendo duros al oído por la crudeza y el desnudo de su sonido). Y la banda de acompañamiento es también ciertamente impresionante (Reggie Young, Leo LeBlanc, John Christopher, Bobby Emmons... y hasta colabora eventualmente su amigo y compañero Steve Goodman).

Las canciones son tan buenas que de este disco han salido varios clásicos: "Illegal Smile", "Angel From Montgomery", "Sam Stone"... Debido al nivel de estas composiciones, John Prine fue anunciado como "el nuevo Dylan", y ciertamente, escuchando canciones como "Pretty Good", el parecido es claro. Pero quizás, la principal influencia que yo destacaría en la forma de componer de John Prine sería Kris Kristofferson.

Con todo lo anterior, "John Prine" se revela como un disco propio de una época, tremendamente ecléctico y con un compositor con ganas de demostrar su talento. Quizás las aspiraciones de este disco eran cambiar el mundo o al menos agitar conciencias, pero con independencia de eso, lo que sí consiguió John Prine es facturar una obra maestra.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

La Soledad del Corredor de Fondo

Leo en el último Cahiers du Cinemá - edición española - un breve ensayo (ahora no recuerdo de quién) que me llamó mucho la atención. La idea central del artículo era comparar la personalidad de Jack Bauer (el protagonista de la serie televisiva "24" protagonizado por Kiefer Sutherland) con la del tio Ethan (el mítico personaje de John Wayne en la controvertida "Centauros del Desierto" de John Ford).

La verdad es que el artículo establece un curioso paralelismo entre ambos personajes de ficción y, a su vez, aprovecha para reflexionar sobre el síntoma del héroe americano por excelencia, haciendo hincapié en sus contradicciones morales, en su galopante patriotismo, en la fiel creencia de que el "ojo por ojo" es la mejor medicina...

El culmen de dicha comparativa llega con el análisis del último plano de la película de Ford (ver foto):



Con el último plano de la Sexta Temporada de "24" (última emitida hasta el momento) (ver foto):


Y resulta curioso comprobar cómo la esencia de la reflexión que se puede extraer al contemplar dichos planos es tan similar:

1.- Ambos han sufrido una larga travesía (en el caso del tio Ethan unos 5 años de búsqueda continuada; en el caso de Bauer, 24 horas sin descanso).

2.- El objetivo de ambos es rescatar algo (salvar a su sobrina en el caso de tio Ethan y salvar a su país, en el caso de Bauer) de una amenaza externa (los indios y los terroristas)

3.- Para llevar a cabo su misión han tenido que pasar por alto ciertas normas de tipo moral o ético (en el caso del tio Ethan, admitir ser acompañado por su sobrino político mestizo; en el caso de Bauer, tener que torturar a su familia e incluso matar a un compañero y amigo).

4.- La motivación de ambos personajes es simplemente una cuestión de orden. Se podría decir que su misión debe ser cumplida porque "es lo correcto". Se trata de una autoimposición moral.

5.- Finalmente, tras alcanzar sus objetivos, ambos se quedan en el exterior, mirando al infinito, pensativos... La reflexión es de autocrítica, porque son conscientes que para la consecución de sus objetivos han tenido que ir contra natura. Por el camino, ambos han llevado a cabo acciones que en otras circunstancias deplorarían, pero el fin justifica los medios.

También, al final del recorrido, ambos han aprendido algo. Han aprendido que, en el fondo, son como las gentes que persiguen (el tio Ethan, durante los años de busqueda, desgarra las cabelleras de los indios que encuentra muertos a su paso; Jack Bauer termina anteponiendo su deber civil a cualquier cosa, incluso al hecho de matar a uno de sus amigos). Al final son conscientes de que ellos son también el enemigo. Por eso deciden, por voluntad propia, quedarse al margen de los demás, de la civilización, de la familia, de todo aquello que suponga un vinculo emocional. En definitiva, quedarse FUERA.

Válgame La Macarena


El otro día adquirí un Cd recopilatorio de Los Cheyenes con todas sus grabaciones oficiales para el sello RCA (1965-1967). La canción que abre el disco se titula "Válgame La Macarena" que es como si los Kinks de la primera época cantasen un tema de Silvio. Guitarras ásperas, actitud punky y ¡en español!: todo lo necesario para ser un grupo Beat con todas las de la Ley.

Los Cheyenes son, sin duda, uno de los mejores grupos de los 60 que dio este país, poco prolífico en material de calidad. A pesar de mi inexplicable animadversión a todo lo que sea música cantada en español/castellano, hay varios grupos de esa época que me gustan mucho y que me parecen de lo mejorcito del beat/garaje de la época.

Además de Los Cheyenes, tengo predilección por otro grupo que se llaman Los Íberos. También me encantan Los Salvajes, Micky Y Los Tonys y por supuesto la santa trinidad del pop de los 60 en España: Los Bravos, Los Brincos y Juan Y Junior. Recomiendo la lectura del monumental "Bienvenido Mr. Rock" de Salvador Domínguez (el volumen uno solo), que es muy ilustrativo de todos estos grupos.

También me gustan bastante los primeros discos aquí facturados relacionados con la música progresiva: "Why?" de Màquina, los discos de Smash y Música Dispersa, el primer disco de Om y por supuesto, una de mis obras favoritas, el "Dióptria" de Pau Riba.

Una vez tuve la oportunidad de conversar (vía e-mail) con el gran gurú del garaje, creador de la mítica serie "Pebbles", fundador del sello Bomp! y tristemente fallecido Greg Shaw y le pregunté por qué nunca sacó un "Pebbles" de grupos españoles, al contrario de lo que había hecho, no ya con otros estados de los USA, sino con Holanda, Suecia y otros países europeos. Su respuesta fue sencilla: "aquí nunca tuvimos claro cuáles venían de España y cuáles venían de Sudamérica". También me dejó caer que eso ya lo había hecho alguien en su momento y que lo había hecho bien. Yo a día de hoy no conozco recopilación alguna que recoja lo mejorcito (de verdad) del pop/beat/garaje hecho en España durante la década de los 60. Y considero que se podría hacer un grandísimo disco.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Los Globos de ¡Oro!


Ayer se publicaron las nominaciones a los Golden Globe Awards 2008. No es que los premios sean santo de mi devoción, pero he de reconocer que suelo estar pendiente de los distintos palmarés de los Festivales más relevantes del panorama internacional.

También me gusta la típica porra de los Oscar y, claro está, de su antesala, los Globos de Oro. Este año parece que las aventajadas son "Promesas del Este" (David Cronenberg), "American Gangster" (Ridley Scott), "No Country For Old Men" (Joel Coen), "There Will Be Blood" (Paul Thomas Anderson), "Atonement" (Joe Wright) y "Michael Clayton" (Tony Gilroy). Entre todas ellas se copan gran parte del resto de premios (actores, actrices, guión, directores).

Repite Phillip Seymour Hoffman y lo hace por partida doble: como secundario en "Charlie Wilson's War" y principal en la independiente "The Savages". También figura de nuevo George Clooney, esta vez en la piel de "Michael Clayton".

Me ha hecho ilusión la nominación a Viggo Mortensen por "Promesas del Este", porque la verdad es que está espectacular en esa película.

Me sorprende (para bien) la nominación de John C. Reilly por la peli "Walk Hard", que tengo muchas ganas de ver.

La lista de directores también es curiosa, porque no es que los nominados sean muy asiduos a estas lides, salvo quizás por el caso de Ridley Scott (aunque me imagino que hace siglos que no lo nominaban a nada...). Están Julian Schnabel (que ya recabó cierto éxito con "Before The Night Falls"), Tim Burton o los hermanos Coen.

Las actrices son un poco las de siempre: Cate Blanchett (también por partida doble, con Hoffman), Jodie Foster, Julie Christie o Angelina Jolie.

El premio Cecil B. De Mille será para Steven Spielberg. Lógico por otra parte.

En la TV, a ver si este es el año de Dexter (que no la he visto, pero todo el mundo me dice que es obra maestra), porque premiar otra vez a "Anatomía de Grey" o "House" es un poco repetitivo (y eso que me encantan las dos).

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Discos Ocultos: I'm A Loser

Cambio de tercio. Del country al soul. En esta ocasión con una cantante de culto que se hacía llamar Doris Duke (en realidad el nombre de la heredera de la American Tobacco Company, que se convirtió en multimillonaria con tan solo 13 años).



En 1970, y bajo los auspicios del estrafalario Jerry "Swamp Dogg" Williams, publicó su primer álbum, titulado "I'm A Loser" y que ha sido reeditado recientemente por el sello KENT, para regocijo de los connosieurs souleros.

Decir que este disco no es sólo uno de los grandes discos de la historia del soul sino de toda la historia en general puede parecer excesivo, más aun teniendo en cuenta que hasta la citada reedición, el disco había sido escuchado por unos pocos oídos selectos. Pero sin duda, el gran Dave Godin ha tenido culpa de parte del mérito del culto a este álbum al citarlo como su disco favorito de todos los tiempos.

Pero qué duda cabe que en cuanto uno se sumerge en los primeros acordes de "He's Gone", pieza que abre el disco y uno de los grandes momentos del llamado Deep-Soul es consciente de que se va a enfrentar a un disco sin igual. La voz de Doris Duke es realmente desgarradora, llena de dramatismo, y los arreglos, los músicos (el disco se grabó en Macon, igual que el disco de H.W. Jr que comentábamos ayer) y la producción son sobresalientes. Además, casi todos los temas están compuestos por Swamp Dogg, lo que ayuda a crear una gran cohesión al conjunto del álbum, que temáticamente bien podría ser un disco conceptual sobre las decepciones del amor.

Intentar explicar aquí lo que se siente al oir un disco de soul del calibre de este sería perder el tiempo. La música soul, y más cuando viene del sur, es todo sentimiento. Simplemente hay que oirla, dejarse llevar... vivirla en definitiva.

Con la reedición de KENT ya no hay excusas para no tener este disco, más aún si en el CD se incluye también su segundo álbum ("A Legend In Her Own Time") producido por el citado Swamp Dogg y algunas rarezas. Absolutamente imprescindible.

martes, 11 de diciembre de 2007

R.I.P. THE FREAK EMPORIUM 1991 - 2007

Una breve:

Buscando información en internet sobre el disco del grupo ZOO "Present Chocolate Moose" (1969), entro en la página de The Freak Emporium, una de las tiendas online más veneradas de UK en lo referente a rarezas de los 60, y me encuentro con esto:

http://www.freakemporium.com/site/release/ZOCD009/releasepage.html

El resumen de la noticia es que la tienda ha cerrado por tener precios poco competitivos en relación con el resto de tiendas online. La falta de competitividad venía por una cuestión externa: la obligación de repercutir IVA al consumidor final en todas las ventas internas que se hacían en UK.

Este hecho que, en teoría, debería afectar a todas las tiendas del Reino Unido, era "obviado" por el resto de competidores del sector estableciendo su sede en Las Islas Canal, consideradas paraíso fiscal por la Unión Europea, y en donde el IVA no existe ni por asomo. Todas aquéllas empresas con sede en dicho lugar no se veían, por tanto, obligadas a repercutir impuesto alguno, por lo que el consumidor final se veía con precios considerablemente inferiores si compraban a esos proveedores.

Al parece, The Freak Emporium, en un alarde de concienciación social sin precedentes, decidió no trasladar su sede fiscal, lo que a la larga ha conseguido el cierre empresarial de la empresa.

El matiz de esta historia, que bien parece una fábula de Samaniego sobre lo que está bien o mal, reside en que trasladar tu sede fiscal a un paraíso fiscal no es un delito o una infracción tributaria per se, salvo que claramente dicho traslado sea más falso que Judas. Quiero decir, si tu sede "real" está en Inglaterra sí es sancionable que falsees la localización de tu sede fiscal desde la que se supone que operas comercialmente, que mucho me temo, es el caso de la mayoría de las tiendas online del Reino Unido.

No seré yo el que juzge el buen o mal hacer de los demás, pero lo que sí es, cuanto menos criticable, que las autoridades fiscales británicas no persigan ese tipo de comportamientos, que lo único que lleva es a cerrar los negocios de los contribuyentes que, sea el motivo que sea, prefieren cumplir con la Ley.

Discos Ocultos: Hank Williams Jr & Friends

Nueva entrada de la sección "Discos Ocultos". Esta vez nos vamos al terreno de la música country, ese estilo tan denostado, obviado y ridiculizado por la gran mayoría de los críticos "modernetes". Los que me conocéis bien, sabéis que en los últimos años me ha dado por él. Y aunque todavía estoy en fase de expansión, tengo ya una curiosa colección de discos y libros sobre el particular. Y desde luego, puedo asegurar que es un estilo que me está enganchando cada vez más, ya que encuentro piezas de altísimo nivel y que son prácticamente desconocidas para el público en general.

Una de ellas es el disco de 1975 de Hank Williams Jr, titulado "Hank Williams Jr & Friends". Los "friends" no son otros que Charlie Daniels (uno de los más famosos músicos del "rock sureño"), Toy Caldwell (de la Marshall Tucker Band) y Chuck Leavell (teclista de The Allman Brothers Band).


Este disco supone todo un punto de inflexión en la carrera de Bocephus (apodo cariñoso con el que llamaba Hank Williams Sr a su retoño), pues introduce una serie de elementos que hasta el momento no se encontraban presentes en sus discos anteriores.

Durante la década de los 60, los discos de H. Williams Jr estaban bastante influenciados por el catálogo de su padre. A comienzos de la década de los 70, su repertorio fue evolucionando, llegando a lanzar una serie de discos muy recomendables, pero que seguían bebiendo, indudablemente, de una tradición country más conservadora. De esta época podemos destacar "The Living Proof" y "Bocephus".

Pero con la publicación de nuestro disco oculto, Hank Williams Jr ofreció a su público una nueva visión de su música, gracias al inestimable cambio que supuso en el sonido del artista la incorporación momentánea de los citados músicos de "rock sureño". Con este disco, la música de H.W. Jr se convirtió en más enérgica (sobre todo en temas como "Losing You" y "Brothers On The Road"), más festiva, pavimentando así el terreno del tremendo éxito que en la década de los 80 obtendría. Dicho cambio de estilo, a su vez, estaba muy acorde con los tiempos que corrían. Se iniciaba el movimiento "outlaw", que pretendía romper con los clichés del sonido Nashville, que claramente estaban adormeciendo la creatividad de la música country.

Los créditos del disco son impactantes: grabado entre Nashville (estudios de la RCA), Muscle Shoals y Macon, "H.W. Jr & Friends" fue producido por el gran Dick Glasser, y los músicos de acompañamiento incluían a Jerry Wallace, Spooner Oldham, George Soulé y un largo etc... El repertorio es también impactante. A pesar de tener sólo 9 temas, la selección es gloriosa, llegando a su máximo con la canción "Stoned At The Jukebox", una pieza exquisita a medio camino entre el country-rock y el rock sureño.

H.W. Jr estaba en su mejor momento. Y este disco así lo prueba.

Smack Down!

Confieso que me vuelvo a aficionar a la lucha libre de pichardo, también conocida en mi época como "Pressing Catch". Ahora se llama "RAW", "Smack Down", "Royal Rumble", "WrestleMania", "SummerSlam" y/o "Survivor Series". No sé cuál es la diferencia entre ellas (creo que tiene que ver con los derechos de emisión de televisión y las diferentes productoras), pero vamos, en todas se siguen dando mascás de mentirijilla.

En mis años mozos, los ídolos eran "Hulk" Hogan (este ya estaba talludito... salía en Rocky III y todo), El Último Guerrero y El Enterrador. Ahora hay nuevos fenómenos: Batista (que parece que es el más mejón), John Cena (pronúnciese "sina", que es un raperillo hortera...), El Rey Misterio (y su impronunciable golpe maestro, el Booyaka 619), el Gran Khali (que mide 2,21 metros y te hace la temible "exprimidora", aunque nunca llegará al nivel de André El Gigante, gran actor por otra parte, como pudimos observar en "La Princesa Prometida")...


La verdad que observo que el espectáculo que siempre ha rodeado a esta "competición" no ha perdido ni un ápice de emoción. Sigue habiendo piques personales entre los luchadores, cada uno tiene su propio estilo de lucha y constato con fervor que las peleas son hasta casi más salvajes que antaño. Sigue habiendo lucha de parejas (lamentable lo de Los Travoltas, unos pipiolos que parecen salidos de la película "Grease"... nada que ver con los Hermanos Sacamanteca) y los comentaristas españoles tampoco es que sean la alegría de la huerta, pero al menos se esfuerzan. Y para los nostálgicos, debo decir que El Enterrador sigue dando cancha (para algo se supone que ha vuelto a renacer...).

El otro día ví un combate (como ya os he contado antes, no sé en cuál de las distintas categorías) que salía un enano haciendo de duendecillo irlandés (que se supone que es el hijo ilegítimo del Señor McMahon - el capo de la WWF) molestando a Carlito (un brasileño con el pelo a lo afro...). La verdad que, en conjunto, aquéllo era un poco impresentable... pero ¡qué diantres! ¿no va esto de dar espectáculo? No pediré perdón por verlo...

The Yankees are coming! The Yankees are coming!

Había una peli de mediados de los 60, dirigida por Norman Jewison (Jesucristo Superstar, El Violinista en el Tejado, F.I.S.T., Hechizo de Luna...) que se llamaba "Qué vienen los rusos! Qué vienen los rusos!". Era una peli muy divertida. Salía Carl Reiner haciendo de las suyas. Y si no recuerdo mal, también salía Brian Keith, Alan Arkin (el último oscar al mejor actor secundario) y la guapísima Eva Marie Saint.

No voy a hablar de esa peli, sino que hago uso de su título para llamaros la atención acerca de 3 pelis cuyo estreno español se aproxima y que vienen directamente de los USA. Por lo general, y todos más o menos estamos de acuerdo en ello, el cine que viene de norteamérica es regulero (aunque a mi me parezca, al menos, más entretenido que cualquier cosa que venga de Rumanía o Irán), lleno de tonteridas, explosiones y diálogos que hacen que los guiones anteriores de Stallone (siendo "Cobra" su obra maestra) pareciesen escritos por Sir Terence Rattigan. Pero siempre ha habido un importante grupúsculo de autores independientes que me llaman poderosamente la atención. Las pelis en cuestión son:

1.- The Darjeeling Limited (aquí ya se llama "Viaje a Darjeeling"), de Wes Anderson. Peli sobre el viaje espiritual por La India que se marcan 3 hermanos (Adrien Brody, Owen Wilson y Jason Schwartzman). El tráiler es espectacular. Suenan canciones de los Kinks entremezcladas con músicas de las películas de Satyajit Ray. La dirección artística, como siempre, perfecta. Anderson siempre ha sido un estilista consumado y, en esta ocasión, saca todo el partido posible al exotismo de La India. Estoy deseando sumergirme en esa melancolía surrealista que puebla todas las películas de Wes Anderson, que a día de hoy me parece el director más en forma del cine mundial (quizá junto a Wong Kar-Wai).

2.- There Will Be Blood (Paul Thomas Anderson). El otro Anderson en discordia. El autor de las aclamadas "Magnolia" o "Embriagado de Amor" vuelve con otra mega-peli (158 mins!) esta vez en la línea de clásicos como "Gigante" u "Horizontes de Grandeza". También he visto el tráiler y parece que va a ser una historia sobre la avaricia. El protagonista (ese monstruo llamado Daniel Day-Lewis) es una especie de Señor Scrooge/Howard Hughes de la sociedad: no le gusta la gente, sólo quiere dinero para poder aislarse del mundo. La peli está basada en la novela "Oil!" de Upton Sinclair. Tengo muchas ganas de verla porque P.T. Anderson siempre ha sido un perfeccionista (¿habéis visto alguna vez el documental del making off de "Magnolia"...?) y Daniel Day-Lewis me parece el mejor actor de su generación. Pareja perfecta pues!.

3.- No Country For Old Men (Joel Coen). Los hermanos Coen (Joel dirige, Ethan produce) se atreven a adaptar, como dios manda, a Cormac McCarthy (autor de culto norteamericano, gótico, apocalíptico, escurridizo, recluso y poco prolífico). Si bien no he leído la novela, la sinópsis es de lo más prometedora. Aunque hay muchas similitudes con "Los tres entierros de Melquíades Estrada" (otra magnífica película), los Coen siempre son capaces de transmitir unas atmósferas muy particulares a sus películas. El cast es muy sugerente: Tommy Lee Jones, Josh Brolin (recientemente en la sensacional "Planet Terror"), Woody Harrelson y se podría decir que el papel protagonista es el de Javier Bardem. Al parece su actuación es impecable, lo que siempre dicen de él. A mi no me gusta mucho como actor, me parece que siempre tiene la misma cara de palo, que sobreactúa un montón y que lo único que aporta es un físico. Por eso mismo, creo que en esta película puede estar realmente bien, porque es justo lo que se le exige a su personaje.

lunes, 10 de diciembre de 2007

El Ángel Caído

El pasado fin de semana ví el documental "Gram Parsons: Fallen Angel" (2004), dirigido por Gandulf Hennig, sobre guión escrito por Sid Griffin (líder de los Long Ryders y estudioso de Parsons).


La primera impresión que se me quedó es que de Parsons no hay realmente mucho material (al menos fílmico) que mostrar. Salvo alguna que otra instantánea curiosa (casi todas de su infancia), el joven Parsons no fue gran amigo de las cámaras de video. Este hecho hace que la gran mayoría del documental se apoye en fotografías y entrevistas de los que supuestamente le conocieron bien.

Las aportaciones de los entrevistados dejan, en ocasiones, mucho que desear. Sobre todo las relativas a sus supuestas hijas y hermanas de un solo vínculo sanguíneo (menudo follón con lo de las hermanas-hermanastras). Otra aparición estelar (y lamentable) es la del famoso Phil Kaufman, más famoso por robar el cuerpo moribundo de Parsons para llevárselo al desierto y quemarlo malamente frente al monumento nacional Joshua Tree (hay hasta una peli con Johnny Knoxville sobre el particular).

Personalmente me quedo con el excelente libro que publicó el citado Sid Griffin en 1985 y que para mí siempre ha sido el documento definitivo sobre el hombre que revolucionó el country-rock.
El caso es que el documental en cuestión, con todo el potencial que ofrece hoy día ese formato, se queda bastante corto, tanto en información como en material gráfico. Al final lo que parece es que "Gram Parsons: Fallen Angel" no es más que el video-libro del citado "Gram Parsons: A Musical Biography", solo que con menos información interesante.

También pienso que al neófito de la obra de Parsons el documental le puede parecer poco atractivo, ya que tampoco se hace un uso adecuado de las canciones de Gram Parsons, se repasa bastante deprisa y corriendo sus primeros años con la International Submarine Band y los Byrds, y en fin, que deja bastante que desear. Quizá lo más interesante sean las aparaciones de Keith Richards largando sobre el particular y ensalzando la obra de su desaparecido amigo Gram.

Con todo, y dada la leyenda que siempre ha rodeado la figura de este pionero de la música popular, el documental en cuestión quedará como una obra definitiva de la vida y milagros de un auténtico genio atribulado.

Discos Ocultos: Ernie Graham

Hace unos años, el crítico valenciano Juan Vitoria se sacó de la manga un libro interesantísimo titulado "Discos Ocultos", que recopilaba unos 350 discos, favoritos del autor, seleccionados de entre los distintos estilos que han poblado la música popular en el siglo XX y lo que llevamos del XXI. La idea de aquél libro no era otra que la de destacar otros discos, otros artistas, que no siempre figuran en las listas que anualmente se afanan en publicar las revistas especializadas con los productos más influyentes de la Historia.

Dichas listas (todos las hemos leído) suelen dar lugar a la típica conversación - gintonic en mano - sobre qué debería haberse incluido y qué es claramente lo que sobra. Juan Vitoria ha querido decirnos abiertamente los 350 discos (que no son pocos) que deberían figurar en dichas listas, obviando por supuesto aquéllas obras recurrentes (Velvet Underground, Beatles, Beach Boys...), que ya incluyó en su anterior libro "Los 100 mejores discos del Rock".

Pues siguiendo esa línea de destacar supuestas obras menores o de reencontrar joyas perdidas comienzo mi propia sección de "Discos Ocultos" con el bueno de Ernie Graham y su único disco "epónimo" (como dicen los culturetas).



Publicado en 1971, el único Lp de Ernie Graham es uno de los discos más bonitos y con más clase que te puedes echar al oido. Imaginad a los Beatles o Badfinger haciendo folk-country-rock y tendréis una idea del sonido de Ernie Graham, que por otro lado también se asemeja bastante a The Band y en algunos momentos a un Bob Dylan elegante.

Siendo Ernie Graham de origen inglés, no es de extrañar que un disco con un sonido tan particular como éste fuera catalogado en su momento como "Pub Rock" por la crítica especializada del momento, y menos cuando echando un vistazo a los músicos de acompañanamiento encontramos nombres como Nick Lowe, Bob Andrews, Ian Gomm (todos ellos de Brinsley Schwarz) y Ken Whaley (de Help Yourself, banda de la que luego formaría parte Ernie Graham).

Estilos aparte, la carrera de Ernie Graham no comenzó ni acabó con la publicación de este único disco en solitario. Su aventura musical se remonta a los tiempos de Eire Apparent (junto con Henry McCullough), que a finales de los 60 publicó un único disco producido ni más ni menos que por Jimi Hendrix. Tras la disolución de dicha banda, llegó el álbum que nos traemos entre manos, y posteriormente pasó una temporada con los citados Help Yourself (otra banda típica de la escena "pub rock" inglesa), para terminar formando su propia banda, Clancy, con la que grabó un par de discos a mediados de los 70.

A finales de dicha década, y en plena eclosión nuevaolera, Ernie Graham sacó un single para el sello Stiff "Romeo And The Lonely Girl" (un tema de Thin Lizzy) y "Only Time Will Tell", que aparece como bonus track en la reedición que tengo de su disco en solitario.

Para rizar el rizo del completismo, el otro día, por casualidad, encontré el recopilatorio "Goodbye Nashville, Hello Camden Town", donde vienen un par de temas inéditos (grabados más o menos en las mismas sesiones que su disco en solitario) de Ernie Graham que son una maravilla.

La única forma de terminar esto es recomendando la adquisición de este disco (reeditado por Hux Records en 2002), elegante, accesible y original... Ideal para pasar una tarde placentera.

martes, 4 de diciembre de 2007

Alitas de pollo

Todos habréis oido alguna vez hablar de "El Método Pilates". Me imagino que la mayoría tiene cierta idea de los principios que defiende dicho método, que hay muchos famosos enganchados al mismo y que los gimnasios ofertan clases grupales que no sirven para nada.

Con independencia del buen hacer (o no) que pueda suponer para el cuerpo humano practicar "El Método Pilates", me ha interesado la historia de su creador: Joseph Hubertus Pilates.

Este hombre (de origen alemán) era un enclenque en su infancia. Débil y casi siempre enfermo, el chiquillo no pudo soportar más la mofa de sus amiguetes, por lo que decidió ponerse cachas y convertirse en un as del deporte.

Con tesón, el joven Joseph estudió en detalle la anatomía del cuerpo humano y comenzó a elaborar sencillos ejercicios físicos para fortalecer los músculos. Estos pequeños ejercicios, inspirados en los hábitos de respiración y relajación de otras religiones orientales, fueron creando el cuerpo de lo que él bautizó como Contrología.



Con posterioridad, el joven Pilates se vio apresado en un Campo de Concentración en Inglaterra. Debido a la estrechez de su celda, el creador de la Contrología comenzó a desarrollar sus ejercicios para que pudieran ser efectivos en un espacio tan pequeño. Por otro lado, de su trabajo en un hospital, comenzó a poner en práctica sus métodos con enfermos que se encontraban casi inmóviles en sus camas, sobre las que instaló muelles y pequeños mecanismos para permitir a dichos enfermos la práctica de sus ejercicios.

Con el paso del tiempo, el señor Pilates comenzó a publicar libros explicando los ejercicios básicos de la Contrología. Dicha ciencia fue teniendo, poco a poco, un hueco entre algunos intelectuales de la época, que consiguieron popularizarla hasta nuestros días.

A día de hoy, el Pilates es uno de los métodos de ¿gimnasia? más empleados en el mundo entero. Los seguidores del amigo Joseph Pilates han desarrollado hasta la extenuación sus enseñanzas. Les han puesto nombres absurdos a sus ejercicios (¿sabiáis que hay un ejercicio que se llama "Alitas de pollo" o "La Ostra" o "El Mono"?), y dar clases como Dios manda cuesta un ojo de la cara.

Sea como sea, Pilates es hoy un tipo famoso, y ya nadie se ríe de él. Creo que su historia daría para una peli, al menos, entretenida.

Enemigo del Estado: Tony Scott

Ayer pusieron en la tele "Enemigo Público", dirigida por Tony Scott en 1998 y protagonizada por Will Smith. No la había visto antes y eso que soy fan del señor Scott.

Lo primero que me llamó la atención fue el elenco de secundarios de lujo que van apareciendo por la pantalla, en ocasiones por escasos segundos: Jason Robards (el legendario Cable Hogue), Gabriel Byrne ("Sospechosos Habituales"), Phillip Baker Hall ("Magnolia"), Jack Black (que tiene un papelito serio), Barry Pepper ("Los 3 entierros de Melquíades Estrada"), Jason Lee ("Me llamo Earl")...

Lo segundo que me llamó la atención fue que Gene Hackman aparece como co-protagonista y no aparece ni una sola vez hasta los 20 últimos minutos de la película.

Y lo tercero, que a la postre fue lo que más me impactó, fue el velado homenaje que Tony Scott hace en esta película a "La Conversación" (1974) de Francis Ford Coppola, que como indico en el lateral de este Blog es una de mis películas favoritas de todos los tiempos.



Las conexiones con la peli de Coppola son varias: por un lado, la escena de la grabación de la conversación entre Will Smith y su ex-novia en una plaza es calcada a las primeras tomas de "La Conversación". Con los mismos efectos de sonido, el rollo de tener colocados distintos micros a lo largo de la plaza elíptica (uno en una furgoneta, otro en un falso mendigo, otro en un apartamento...) para poder ir captando trocitos de conversación a medida que la pareja se mueve dando vueltas.

Otra clara conexión es la del personaje de Gene Hackman, protagonista de la cinta de Coppola. Para acentuar más la conexión, cuando la ASN busca información acerca de ese extraño personaje que parece estar ayudando a Will Smith a escapar, la foto de archivo que sale del personaje de Gene Hackman (aquí llamado Brill) es justamente del personaje de la película de Coppola (Harry Caul). De hecho, aparte de un nuevo punto de conexión, nos da a pensar que la idea de Scott acerca del personaje de Gene Hackman es insinuarnos que el tal Brill es en realidad Harry Caul.

A mayor abundamiento, el sitio donde se esconde Brill es muy parecido al garaje en el que vive Harry Caul en "La Conversación". Y el colmo del freakismo es que me pareció ver a Barry Pepper (que hace de malo) con un abrigo de plástico transparente igualito al que llevaba Harry Caul (si alguno ha visto "La Conversación" estará conmigo que el chubasquero que lleva Gene Hackman a lo largo de la peli es de lo más molón... al menos para 1974).

Conexiones aparte, me pareció que "Enemigo Público" es una de las películas más conseguidas de Tony Scott: el uso de las tecnologías, forzados movimientos de cámara, violento final. En ella se encuentran todos los elementos de su cine, incluido el del héroe solitario.

De Tony Scott me gusta mucho "El último Boy Scout" (1991), con un inolvidable Bruce Willis en la piel de Joe Hallenbeck, aunque aquí mucho me temo que el peso de la película recae en el excelente guión de Shane Black. Ocurre parecido con "Amor a quemarropa" (1993), que se apoya en un solido guión de Tarantino, confeso admirador de Tony Scott.

También es de destacar en la filmografía del director británico "El Ansia" (1983) con un sorprendente David Bowie y Catherine Deneuve, "Top Gun" (1986), el video de George Michael "One More Try" (1988). Recientemente ha hecho grandes pelis: "El Fuego de la Venganza" (2004), "Domino" (2005) y "Deja Vú" (2006, pero esta me gustó menos, la verdad sea dicha).

Ahora parece que tiene entre manos un remake de una peli que me encantaba (hace mucho que no la veo): "The Warriors", de Walter Hill... otro director que merece dedicarle unos minutillos...

lunes, 3 de diciembre de 2007

Discos de los que avergonzarse...


He adquirido recientemente el álbum "Rumours" de Fleetwood Mac (1977, Warner Bros.). Lo he comprado, exclusivamente, porque estaba muy barato, era una edición doble (el segundo disco con tomas alternativas e inéditos) y muy bonita.

"Rumours" es uno de esos discos megafamosos, que siempre aparecen en las listas de los más vendidos del planeta (junto a "Thriller" de Michael Jackson y "Dark Side Of The Moon" de Pink Floyd) y que, casualmente, también suelen aparecer entre los favoritos de los oyentes, críticos y demás personal de a pie.

Ahora lo estoy escuchando, con la vaga esperanza de que me parezca bueno. De considerar que he hecho una inversión y que no ha sido una compra motivada exclusivamente por el consumismo. Pero me temo que me sigue sin gustar (demasiado).

He hecho esta operación muchas veces: comprar un disco "famoso" sólo por intentar comprender que ha movido a las masas de oyentes a comprarlo durante décadas, intentando descubrir los motivos de esa supuesta inmortalidad. En muchas ocasiones lo he conseguido. Me he puesto en la piel de aquéllos afortunados que tienen la posibilidad de juzgar una obra por primera vez, sin prejuicios. Con "Rumours" me está costando un montón. El sonido me parece trasnochado (algunos lo llaman AOR). Las composiciones son muy dignas. Nadie duda eso. Pero no encuentro esa "cohesión" que debería darle la razón al tiempo. No encuentro el motivo para entender su "éxito".

En cualquier caso seguiré escuchándolo atentamente, a ver si algún día me viene a visitar la musa de las obras inmortales. Ya me ha pasado otras veces...

Puede ser que las cosas suceden sólo porque uno se esfuerza en que así sea...

Viva María!


El pasado fin de semana tuve la "suerte" de ver el filme "Viva Maria!", dirigido en 1965 por el director francés Louis Malle, uno de esos auteurs raros, raros, raros... pues en su filmografía se encuentran títulos tan dispares como "Atlantic City", "El Unicornio" (que según un amigo que la ha visto es taco de freaky) o "Adiós, Muchachos".

Pues bien, tras su visionado, puedo afirmar que "Viva Maria!" es una de las pelis más inclasificables que he visto en años, a pesar de tratarse, a simple vista, de una obra dirigida al gran público (no obstante, su principal atractivo radica en juntar en la pantalla a las dos grandes divas del cine francés de aquél entonces -Brigitte Bardot y Jeanne Moreau- que, por cierto, salen muy guapas).

La estructura de la historia de "Viva Maria!" se puede dividir en dos: la primera parte de la película narra el modo en que se conocen las dos Marías y como de su unión se inventa accidentalmente el striptease.

La segunda parte de la película nos sitúa a las dos protagonistas en tierras sudamericanas atrapadas en una revolución campesina contra un tirano. Aquí la acción se vuelve de lo más surrealista, llegando a su climax en una batalla final contra el cacique mayor que haría palidecer al mismísimo Benny Hill: palomas mensajeras lanzando granadas desde el cielo, escopetas con cañones curvos, miembros del clero torturadores, niños lanzadores de cuchillos... todo lo que pueda describir aquí es poco.

La sensación final del film es contradictoria: por un lado se te queda la cara de haber visto la peor película del mundo. Pero por otro lado, no puedes evitar admitir, hasta con una sonrisa cómplice, que con el mero hecho de haber disfrutado de esa batalla final se han corregido los 100 minutos anteriores llenos de chorradas.

Supongo que es lo que tienen éstas películas comerciales de "autor"...

Yes! Yes! Yes! It's My Autumn Almanac!