
La primera impresión que se me quedó es que de Parsons no hay realmente mucho material (al menos fílmico) que mostrar. Salvo alguna que otra instantánea curiosa (casi todas de su infancia), el joven Parsons no fue gran amigo de las cámaras de video. Este hecho hace que la gran mayoría del documental se apoye en fotografías y entrevistas de los que supuestamente le conocieron bien.
Las aportaciones de los entrevistados dejan, en ocasiones, mucho que desear. Sobre todo las relativas a sus supuestas hijas y hermanas de un solo vínculo sanguíneo (menudo follón con lo de las hermanas-hermanastras). Otra aparición estelar (y lamentable) es la del famoso Phil Kaufman, más famoso por robar el cuerpo moribundo de Parsons para llevárselo al desierto y quemarlo malamente frente al monumento nacional Joshua Tree (hay hasta una peli con Johnny Knoxville sobre el particular).
Personalmente me quedo con el excelente libro que publicó el citado Sid Griffin en 1985 y que para mí siempre ha sido el documento definitivo sobre el hombre que revolucionó el country-rock.
El caso es que el documental en cuestión, con todo el potencial que ofrece hoy día ese formato, se queda bastante corto, tanto en información como en material gráfico. Al final lo que parece es que "Gram Parsons: Fallen Angel" no es más que el video-libro del citado "Gram Parsons: A Musical Biography", solo que con menos información interesante.También pienso que al neófito de la obra de Parsons el documental le puede parecer poco atractivo, ya que tampoco se hace un uso adecuado de las canciones de Gram Parsons, se repasa bastante deprisa y corriendo sus primeros años con la International Submarine Band y los Byrds, y en fin, que deja bastante que desear. Quizá lo más interesante sean las aparaciones de Keith Richards largando sobre el particular y ensalzando la obra de su desaparecido amigo Gram.
Con todo, y dada la leyenda que siempre ha rodeado la figura de este pionero de la música popular, el documental en cuestión quedará como una obra definitiva de la vida y milagros de un auténtico genio atribulado.
3 comentarios:
Totalmente de acuerdo contigo. Es el documental "rosa" de Gram Parsons.
Pero amigo, lo que no has contado es la cena con nachos que nos pegamos en su homenaje!!
Y ahora que ya tengo el DVD,toca pillarse el libro. Amor a Gram¡
Lo que no habéis contado es que ya se está gestando la segunda parte de este documental, que se va a titular "Parsons: Gram(o) y medio", y habla de su tormentosa relación con las drogas. Por lo visto sale una entrevista con el señor que le bordaba en sus trajes los dibujitos de hojas de marihuana y de pilulas.
¡Gracias por el post! Aunque es cierto que todo lo relativo al "culebrón Parsons" resulta poco relevante para los amantes de su música, sí que tengo que reconocer que, en mi caso, el documental me ayudó (a mí, inculta total sobre su persona cuando lo compré) a comprender algunas cosillas como la humanidad y ternura de canciones como She o Brass Buttons, o la extraordinaria química Gram-Emmylou. Sobran cosas (¿era necesario recrear el fuego en Joshua Tree?) y faltan muchas otras. ¡Eso es innegable! ¡Por cierto, casi me había creído lo del nuevo Documental! ¡De verdad! ;-)
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