almanaque de otoño

Yes! Yes! Yes! It's My Autumn Almanac!

jueves 26 de noviembre de 2009

Más Jóvenes Que Ayer: Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll (Vol. 7)

Vayamos acabando este repaso que a medida que pasan los días se me antoja más interminable (y me imagino que para vosotros insoportable). Bien es cierto que dijimos que iba a ser “breve” pero es que las referencias se me acumulan y no sé muy bien cómo poner fin a esta serie de posts. Me dejo mucha gente fuera, gente importante como Roy Orbison (quizás sus éxitos en los años 80 y con los Travelling Willburys sean más conocidos por todos), pero espero haber dado unas pinceladas de lo que las leyendas del Rock & Roll hicieron con mérito una vez su llama se apagó. Es una forma un tanto de extraña de homenajear a los pioneros, pero al fin y al cabo, es una.

LINK WRAY

Así que terminamos con Link Wray, uno de los grandes guitarristas del Rock & Roll, que en 1958 conmocionó al mundo con su irresistible “Rumble”. Desde entonces, la música de Link Wray se mantuvo fiel a estos orígenes (instrumentales con nervio, guitarras afiladas, melodías surferas), pero para finales de los 60 nada de eso importaba ya. Así que el bueno de Link Wray tuvo que “reinventarse” como cantautor Country y lo hizo con gran acierto.


Primero se sacó de la manga “Link Wray” (1971), álbum que ponía de manifiesto los orígenes indios de este músico, y que iniciaba su colaboración con Bobby Howard, con quién montaría al año siguiente la banda Mordicai Jones que sacó un fantástico disco, “Mordicai Jones” (1971) ese mismo año.

Con posterioridad, Link Wray publicó “Be What You Want To” (1972), que incluía a Jerry García y a Commander Cody entre los créditos, y finalmente, el excelente “Beans And Fatback” (1973), que culminaba esta serie de grabaciones que mezclaban con acierto el Blues, el Country y el Folk.


A finales de los 70, la guitarra de Link Wray fue rescatada por Robert Gordon, completando así su particular back to the roots, en dos discos titulados “Robert Gordon with Link Wray” (1977) y “Fresh Fish Special” (1978). Rockabilly nuevaolero que nos retrotraía a los primeros tiempos de este pionero de la guitarra.

CARL PERKINS

Otro pionero del Rockabilly fue Carl Perkins. Autor del “Blue Suede Shoes” (1955) y uno de los artistas que más inspiró a Elvis Presley en sus primeras grabaciones, Carl Perkins se adaptó bien a los nuevos tiempos, si bien el éxito comercial nunca le acompañó en demasía.


Para finales de los 60 publicó “On Top” (1969) (luego reeditado con otros temas bajo el nombre de “Brown Eyed Handsome Man”), que ofrecían lecturas de clásicos de Blues, y “My Kind Of Country” (1973), que ofrecían la versión Country de este artista.

Pero no podemos finalizar esta entrada sobre Carl Perkins sin mencionar la grabación conjunta que sacó con el grupo NRBQ, titulada “Boppini The Blues” (1970), posiblemente la referencia más interesante de Perkins en esta fase de revival.


SKEETER DAVIS

Y ahora que mencionamos a NRBQ, y para que las féminas no me exijan la cuota de paridad, aprovechamos para sacar a colación el disco que grabó la gran Skeeter Davis, una de las mejores cantantes y compositores de principios de los 60, autora del inolvidable “End Of The World” (1963), que fue rescatada por NRBQ en el álbum “She Sings, They Play” (1985). Un disco precioso que sirve de guinda a esta "Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll" que espero haya sido de vuestro agrado...


FIN

lunes 23 de noviembre de 2009

Más Jóvenes Que Ayer: Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll (Vol. 6)

GENE VINCENT

¿Y qué decir de Gene Vincent? Uno de los artistas más originales y atrevidos de aquéllos años dorados del Rock & Roll. Autor de “Be-Bop-A-Lula” (1956), personaje total (esos trajes ajustados que gastaba eran lo más), acompañado del inconmensurable Cliff Gallup, uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos, y pionero absoluto. ¿Qué fue de él a finales de los 60? Pues que publicó un fantástico álbum titulado “I'm Back and I'm Proud” (1969), en el que colaboraron gente de la talla de Red Rhodes, Skip Battin, Mars Bonfire y Linda Rondstadt y además fue producido por el estrafalario Kim Fowley. En aquél disco se repasaban clásicos del Country y algún que otro hit de los años mozos de Gene Vincent.


Aquél disco fue el pistoletazo de salida de una etapa musical en la carrera de Vincent, que desgraciadamente se truncó por culpa de su repentina muerte en 1971. Pero para entonces pudo al menos publicar un par de lps muy interesantes para el sello Kama Sutra: “If You Could Only See Me Today” (1970) y “The Day the World Turned Blue” (1971), que mostraban a Gene Vincent más maduro, quizás con un sonido poco definido, pero que ofrecían un buen puñado de canciones meritorias a medio camino entre el Revival y el Country.

BO DIDDLEY

Un cambio más radical parecía buscar el bueno de Bo Diddley, que se había pasado toda la vida haciendo sonar su Telecaster como nadie, con esos famosos ritmos sincopados en canciones como “I’m A Man” (1954), “Bo Diddley” (1955) o “Pretty Thing” (1956), que tantas versiones recibieron de parte de los grupos británicos de R&B de los 60 (The Rolling Stones sobre todo...).


Pero para principios de los 70, Bo Diddley decidió cambiar de imagen y si bien su sonido no sufrió un cambio tan radical como su vestimenta, hay que destacar el esfuerzo que hizo un gigante del R&B con álbumes como “The Black Gladiator” (1970), “Another Dimension” (1971) o “Where It All Began” (1972), que intentaban abrazar el Funky que estaba tan de moda.

TOMMY ROE

Terminamos con Tommy Roe, una especie de émulo de Buddy Holly que rompió las listas de éxitos con temas como “Sheilla” (1962) y posteriormente tuvo un éxito popero tardío con “Dizzy” (1969). Entre medias se sacó dos excelentes discos de Psicodelia, titulados “Phantasy” (1967) y “It’s Now Winters Day” (1968), grabados con la ayuda de Curt Boetcher y Sandy Salisbury (responsables de bandas como Sagittarius y The Millenium).


Tras dicho intermedio psicodélico (y verdaderamente impactante), el bueno de Tommy Roe grabó “We Can Make Music” (1970) con la plana mayor de la Wrecking Crew. El resultado: un disco agradable con algún que otro toque de Soul que ofrece la cara más versátil de este músico que le daba a todos los palos con igual suerte. Un artista de segunda fila que hizo discos de primer nivel.

CONTINUARÁ...

martes 17 de noviembre de 2009

Más Jóvenes Que Ayer: Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll (Vol. 5)

DEL SHANNON

Uno de mis cantantes favoritos de todos los tiempos y un auténtico creador a principios de los 60 con temas como “Runaway” (1961), “Hats Off To Larry” (1961) o “Little Town Flirt (1962), Del Shannon fue una de las personalidad más inconfundibles de la era dorada del Rock & Roll gracias, sobre todo, a ese particular organillo (el musitron) que acompañaba a todas sus composiciones.


Para mediados de los 60, la música de Del Shannon, si bien se mantenía a nivel de impacto comercial en las listas de éxitos con sus versiones de The Beatles y sus discos de música Country (que por otra parte mostraban la versatilidad de este hombre de música), no era desde luego un ejemplo de modernidad. Pero a finales de la década se sacó de la manga uno de los mejores discos de Psicodelia del momento: “The Further Adventures of Charles Westover” (1968). Con orquestados arreglos y composiciones arriesgadas en cuanto a estructura, este disco quedó como la respuesta de Del Shannon a álbumes tipo “Sgt. Pepper’s". Un álbum conceptual con enormes canciones que trágicamente pasó inadvertido en su momento.

Tras su publicación, Del Shannon vio como su carrera musical transcurría lentamente y no fue hasta finales de los 70 que la retomaría con fuerza y calidad de la mano de gente como Dave Edmunds, Tom Petty o Jeff Lynne (en discos como “And The Music Plays On” de 1979 o “Drop Down And Get Me” de 1981), que ayudaron en diferentes momentos a levantar la moral a este músico irrepetible que tanta satisfacción nos dio en sus años gloriosos.


Del Shannon volvió a estar en la palestra en los años de la New Wave, rejuvenecido y con más cosas que decir que nunca. Grabó con The Smithereens y Jeff Lynne y hasta se rumoreó su entrada en The Travelling Wilburys tras la muerte de Roy Orbison. Del Shannon volvió a estar en el lugar que se merecía.

GARY U.S. BONDS

Gary U.S. Bonds es uno de los mejores secretos de los primeros años 60. Conocido en su momento por el celebérrimo “Quarter To Three” (1961), un excitante R&B con toques caribeños (no obstante era Frank Guida el productor que movía los hilos de Bonds en los inicios de su carrera), y recuperado por Bruce Springsteen y Steve Van Zandt a principios de los 80 con discos tan recomendables como “Dedication” (1981) y “On The Line” (1982).


Para aquéllos que quieran reencontrarse con Gary U.S. Bonds, los discos señalados son imprescindibles. Para los fans de Springsteen, se sorprenderán al conocer la cantidad de material que Gary U.S. Bonds grabó del Boss (que era, por otra parte, un fan acérrimo hasta el punto de que en todos sus conciertos suele meter alguna que otra versión del repertorio más clásico de Bonds). Y si no, nunca está de más escuchar a The E Street Band acompañando a una voz inmejorable, que ofrece una explosiva mezcla de Blue Eyed Soul.

CONTINUARÁ...

lunes 16 de noviembre de 2009

Más Jóvenes Que Ayer: Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll (Vol. 4)

RICKY NELSON

Si decíamos en el anterior post que The Everly Brothers representaban la cara amable del Rock & Roll, ¿qué cara representó entonces Ricky Nelson? De rockabilly rebelde a baladista con nervio, el efebo Ricky Nelson tuvo multitud de éxitos en las listas a principios de los 60 ofreciendo la versión más dulce del chico bueno americano. Temas como “Hello Mary Lou” (1961) o “Travellin’ Man” (1961) pusieron a Nelson en el target de las adolescentes y si bien su música nunca fue tomada demasiado en serio por los musicólogos, para la publicación de sus álbumes “Another Side Of Rick” (1967) y “Perspective” (1968) la cosa comenzaba a derivar en una propuesta más sólida que sus primigenios éxitos.


Estos discos ofrecieron una visión más madura del cantante (lo primero que nos llama la atención es que Ricky dio paso a Rick), y el repertorio, también basado en versiones, era mucho más interesantes. Canciones de Randy Newman, Paul Simon, Tim Hardin o Harry Nilsson, producciones orquestadas o en tono melodramático de clásicos del Folk. Rick Nelson se volvía más introvertido y daba la espalda a su amado Rockabilly para adaptarse a los nuevos tiempos.

Pero el paso cualitativo lo dio a finales de los 60 y primeros 70 con la formación de su banda The Stone Canyon Band, una de las mejores formaciones del Country Rock de aquélla época que facturó cuatro fantásticos discos: “Rick Sings Nelson” (1970), “Rudy The Fifth” (1971), “Garden Party” (1972) y “Windfall” (1974). De ésta época es su maravillosa rendición del clásico de Dylan “Love Minus Zero/No Limit”.


Ricky Nelson ya había dado señales de su pasión por el Country cuando lanzó dos discos seminales a mediados de los 60: "Bright Lights And Country Music" (1966) y "Country Fever" (1967), que considero el preludio de discos como el "Elvis Country" que comentábamos en posts anteriores, ya que tanto los músicos como el repertorio de sendas grabaciones son muy similares. Se trata de piezas pioneras en la fusión del Country y el Rock, fusión que llegó a su máximo esplendor con los discos grabados con The Stone Canyon Band, que eran simplemente apabullantes...

PAT BOONE

Aunque ya casi nadie lo recuerde, Pat Boone fue el más listo de la clase. Y lo fue porque su carrera se basó en hacer las peores versiones de los clásicos del Rock & Roll y ganar millones con ellas. Copió a Fats Domino, a Little Richard, a Elvis Presley y terminó convirtiéndose en uno de los artistas con más discos vendidos de la historia ofreciendo la versión más edulcorada de los crooners de los años 50.


Para cuando Pat Boone grabó un extraño disco para el sello Tetragrammation, titulado “Departure” (1969), nadie estaba pendiente de lo que este hombre hacía o dejaba de hacer. Pero el caso es que se perdió la oportunidad de reencontrarse con una voz que reinterpretaba éxitos del Folk Rock con una solvencia inusitada (destaquemos que entre los músicos de sesión se encuentra el gran Ry Cooder). Si estas grabaciones hubieran tenido un poco más de repercusión, seguramente hubiéramos asistido a un renacer artístico del bueno de Pat Boone, que si bien seguía vampirizando el repertorio de compositores más duchos que él, al menos ofrecía una visión más auténtica de su música, más personal.

O quizás todo se trató de una broma, porque no hay que olvidar que el bueno de Pat Boone tuvo a bien sacar un disco de Heavy Metal, a finales de los 90, titulado “In A Metal Mood” (1997). Al final resultaba que Pat Boone no era más que un comediante que se reía de los estilos musicales, era una pose (de hecho, nótese cómo pone la misma en las dos carátulas seleccionadas)… y nosotros intentando tomárnoslo en serio… qué pillín...


CONTINUARÁ…

viernes 13 de noviembre de 2009

Más Jóvenes Que Ayer: Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll (Vol. 3)

JERRY LEE LEWIS

Seguro que muchos habéis visto “Gran bola de fuego” (Jim McBride, 1989), así que poco más hay que añadir de la carrera musical de Jerry Lee Lewis, uno de los pianistas más alocados que ha dado el Rock & Roll, y un compositor excepcional. Tan excepcional que cuando su carrera artística comenzó a declinar (quizás más por sus problemas con la Ley que por la calidad de sus grabaciones) hizo un cambio radical en su carrera artística: se pasó al Country puro y duro. Pero lo que muchos no saben es que aquél salto no sólo fue fructífero a nivel comercial sino también a nivel artístico. Digámoslo claro: los discos publicados por Jerry Lee Lewis durante su etapa vaquera son todos excelentes.


Aquí os dejo una selección personal de lo más interesante de su discografía oficial de finales de los 60 y primera mitad de los 70, publicada por el sello Smash/Mercury: “Another Place, Another Time” (1969), “She Still Comes Around (To Love What's Left of Me)” (1969), “She Even Woke Me Up To Say Goodbye” (1970), “The Killer Rocks On” (1972)… Muchos de estos discos están reeditados en CD en cómodas ediciones de 2x1. Insistimos: se trata de un magnífico muestrario de uno de los grandes artistas de la música Country (al mismo nivel que Merle Haggard o George Jones), hasta el punto de que la figura de Jerry Lee Lewis debería ser recordada más por esta faceta que por sus incendiarias creaciones pianísticas de finales de los 50. No existe mejor ejemplo de exitoso reciclaje musical.

THE EVERLY BROTHERS

Los Everly Brothers fueron la cara amable del Rock & Roll, gracias a sus armoniosas voces, su arreglos acústicos, sus frenéticas composiciones y sus letras juveniles. Músicos y compositores de calidad, los hermanos Phil y Everly fueron los creadores de clásicos imperecederos como “Bye Bye Love” (1957), “Wake Up Little Susie” (1957) o ese baladón que es “All I Have To Do Is Dream” (1958).


Como muchos otros artistas de aquélla generación de pioneros, la verdad es que The Everly Brothers no dejó de sacar referencias durante toda su carrera en activo. El primer cambio de registros lo observamos en el magnífico álbum “Two Yanks In England” (1966), que fue grabado bajo los auspicios del grupo británico The Hollies, no sólo en la instrumentación y producción sino en la mayoría del repertorio que fue compuesto por el grupo de Manchester. Esta grabación mostraba la fácil adaptación y disponibilidad que tenían los hermanos Everly con los nuevos sonidos de los 60, sobre todo el Beat y la Psicodelia.

Pero no sólo en ese campo de modernidad se encontraban a gusto los Everly Brothers, ya que con la publicación de “Roots” (1968) dieron un paso de gigante en su carrera artística. De un plumazo se convirtieron en los verdaderos pioneros del Country-Rock, un estilo que presentaba más apego a los orígenes musicales del dúo. Este seminal álbum fue grabado bajo la dirección musical de Lenny Waronker y contó con la colaboración de gente como Randy Newman y Ron Elliott (de los Beau Brummels). “Roots” ofrecía un muestrario interesante de clásicos del Country interpretados con un espíritu más rockero, más propio de finales de los 60, de ahí que se considere que esta obra fue de las primeras en actualizar los sonidos raíces a los tiempos que corrían.


El éxito de crítica de esta grabación provocó que la carrera de los Everly Brothers continuara, al menos durante dos discos más, por estos derroteros del Country-Rock con “Stories We Could Tell” (1972) y “Pass The Chicken & Listen” (1972), ambos grabados para el sello RCA. La nómina de artistas invitados a estos discos es impresionante: John Sebastian, Dennis Linde, Chet Atkins, Ry Cooder, Delaney Bramlett, Spooner Oldham, Warren Zevon, David Crosby, Graham Nash… Jaqueca, ¿eh?

CONTINUARÁ...

jueves 12 de noviembre de 2009

Más Jóvenes Que Ayer: Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll (Vol. 2)

LITTLE RICHARD

Hablábamos el otro día de Little Richard, como motor de esta serie de posts dedicados a rescatar del olvido grabaciones meritorias de los grandes creadores del Rock & Roll. Y ahora le toca su turno a Ricardito, autor de clásicos como “Tutti Frutti” (1955), “Long Tall Sally” (1956), “Good Golly Miss Molly” (1956), que tras tres excelentes discos en la década de los 50 decidió retirarse de la música y convertirse en predicador. Pero por su sangre corrían desbocadas las siete notas musicales y el pobre no pudo contenerse.


El gran comeback de Little Richard se produjo gracias al sello Reprise a comienzos de la década de los 70. Tres discos maravillosos surgieron de aquélla corta pero fructífera relación. “The Rill Thing” (1970), “The King Of Rock And Roll” (1971) y “The Second Coming” (1972). En estas grabaciones presenciamos el renacer artístico de Little Richard con una mezcla de Funky y Country pantanoso con la que se reinterpretan clásicos del momento (versiones de Creedence Clearwater Revival, The Rolling Stones, The Beatles, Three Dog Night) y nuevas composiciones realizadas con su viejo colaborador de los años 50: Robert “Bumps” Blackwell. Los músicos que acompañaron a Little Richard en estas grabaciones también son de órdago: Chuck Rainey, Travis Wammack, Sneaky Pete Kleinow, Earl Palmer, Lee Allen…

Todos estos discos, más uno de Country (“Southern Child”) grabado en 1972 pero no publicado en su momento, fueron reeditados por Rhino en una lujosa y carísima edición. Ahora se han rescatado los tres discos por separado a un módico precio. Momento ideal para rescatar a uno de los grandes creadores del Rock & Roll en plena forma.

CHUCK BERRY


El otro gran creador de color, y uno de los más importantes innovadores de la guitarra. Autor de clásicos imperecederos como “Maybelline” (1955), “Johnny B. Goode” (1956) o “Rock N Roll Music” (1957). Pero a muchos les sorprenderá saber que el único número uno en listas americanas de Chuck Berry llegó en 1972 con una canción bien tonta: “My Ding-A-Ling”, que lo mismo hacía referencia al sonido de una campanita y a otra cosa que suelen tener los hombres colgando. La canción en sí, que era realmente una vergüenza, tenía encima la particularidad de ser una grabación en directo y era únicamente un trocito de dicha versión.

A pesar de todo, la canción y el disco que la contenía, “The London Chuck Berry Sessions” (1972) se convirtieron en todo un éxito, y pusieron de nuevo a Chuck Berry en la pomada. Como anécdota comentar que en aquél disco, parte de la sección rítmica estaba formada por miembros de la banda británica Faces.


Si bien Chuck Berry nunca dejó de grabar, otra de las grabaciones que destacaría fue su último disco en estudio titulado “Rock It” (1979), con un fuerte tufillo nuevaolero, una de las portadas más espantosas de la historia pero a cambio incluía una de las mejores canciones de Berry de toda su discografía: “Oh What A Thrill”, que hasta fue versionada por el grupo Rockpile en su momento. Sin duda un agradable adiós para uno de los pioneros que hasta el último momento estuvo haciendo su famoso “baile del pato” para deleite de todos.

CONTINUARÁ…

miércoles 11 de noviembre de 2009

Más Jóvenes Que Ayer: Breve Guía De Grabaciones Tardías Chachis Realizadas Por Leyendas Del Rock And Roll (Vol. 1)

Elvis Presley, Little Richard, Chuck Berry, Jerry Lee Lewis, Roy Orbison, Everly Brothers… Todos fueron grandes estrellas en los 50 y primeros 60. Todos ellos crearon estilo (más que nada porque hasta que no llegaron no había estilo previo). Todos ellos fueron copiados hasta la saciedad. Fueron los auténticos creadores de un género que hoy día es uno de los iconos referenciales del Siglo XX. Significaron el cambio generacional. El despertar de la juventud. Ejemplificaron el fin de las guerras, de las penurias, de la segregación racial. Elevaron el consumo a los altares artísticos. Inventaron la figura del ídolo de masas. ¿Y qué fue de ellos cuando su época pasó? ¿Siguieron haciendo cosas interesantes? ¿Cómo se adaptaron a los nuevos tiempos, a los nuevos sonidos?


Me hago ahora estas preguntas porque hace poco leí “Oooh My Soul” (1984) de Charles White la excelente biografía de Little Richard. ¿Qué fue de los grandes creadores cuando su música, aparentemente simple y directa, dejó de estar de moda? Aquí os ofrezco un breve recorrido por las mejores grabaciones facturadas por los clásicos del rock and roll una vez apagada su llama del éxito y el estrellato. Espero que os resulte, cuanto menos, curioso.

ELVIS PRESLEY

No podemos empezar de otra forma. El Rey. Tengamos en cuenta que sus grabaciones siempre fueron exitosas y su prematura muerte tampoco dio margen a que viviera una auténtica época de decadencia. Elvis fue Elvis en todas sus grabaciones y los fans nunca le dieron la espalda. Podríamos discutir sobre la calidad de sus últimas grabaciones, pero la esencia seguía viva.


En el saco de grabaciones tardías de Elvis me atrevería a incluir su imprescindible “From Elvis In Memphis” (1969), que fue grabado a la par que dos de sus grandes singles de todos los tiempos: “In The Ghetto” y “Suspicious Mind”. Hoy día estos singles, y el álbum señalado, son clásicos, pero no hay que olvidar que en su día representaron un impresionante comeback para el Rey, que llevaba bastante tiempo sacando canciones bastante mediocres. Se trata de grabaciones tardías (muy lejano quedaban ya aquéllas grabaciones entre 1953 y 1955 para el sello Sun Records), con un sonido muy distinto al que Elvis nos tenía acostumbrado. Tras el Rock & Roll más primigenio y sus edulcoradas baladas para películas, Presley se enfundó su traje negro y comenzó a desplegar un estilo Country-Soul impactante.

La otra gran grabación tardía de Elvis es, para mi gusto, el mítico “Elvis Country (I’m 10,000 Year Old)” (1970), en el que se daba cuenta de numerosos clásicos del Country y el Bluegrass que en la imponente voz de Presley cobraban de nuevo vida. Los músicos que por aquél entonces acompañaban en las grabaciones y en los conciertos a Elvis eran de primera fila: Dan Penn, Chips Moman, Reggie Young, Tommy Cogbil, Bobby Emmons, James Burton, Glenn D. Hardin, Eddie Hinton… lo que podríamos afirmar como los mejores músicos de sesión que dio el sur de los EE.UU. sin mucho miedo a equivocarnos.


Elvis supo adaptarse a los tiempos de la forma más contundente. Siendo original y creativo. Grabando el mejor álbum de toda su carrera cuando ya nadie daba un duro por él artísticamente hablando y ofreciendo una visión renovada de su figura. Gracias a estas grabaciones, Elvis siempre será recordado como lo que es: uno de los mejores cantantes de todos los tiempos.

CONTINUARÁ...